El consumidor: el gobernante dormido Cap I


Como responsable de Verda Koko, procuro estar informada de todo lo relacionado con la industria alimentaria, la salud y la ecología. En el proceso de búsqueda y en el contexto de un mundo globalizado, una acaba asimilando con facilidad que todo está interrelacionado. En la industria alimentaria en particular (como en todas las demás) se ve materializado en las grandes corporaciones las cuales tienen un campo de acción que abarca todo el

Planeta. Los productos que venden estas empresas son los que consumimos diariamente y nos los podemos encontrar en cualquier país del primer, segundo y tercer mundo (en el caso de que hubiesen varios mundos, claro)

Ante semejante despliegue de medios (nunca antes visto), una acaba preguntándose sobre el objetivo real de esta industria. El objetivo como todos sabemos es el dinero y el poder por supuesto, pero para conseguirlo necesitan a su pieza clave, y ésa pieza clave ya te habrás dado cuenta de que eres TÚ. No sólo necesitan que les compres sus poco recomendables productos, sino que necesitan tenerte entretenido, muy entretenido, a lo “El show de Truman” y ¿por qué? Pues para que sobretodo estés muy desinformado.

¿De qué manera estas empresas con tan “buena pinta” te mantienen entretenido y desinformado? Lo cierto es que sus famosos “precios competitivos” lo son y mucho, tienen unas ofertas estupendas, los grandes de medios de comunicación a veces a través de personajes famosos, te los recomiendan a todas horas con originales y divertidos anuncios, tienen una base tecnológica de lo más 😉 , unas fundaciones filantrópicas que trabajan en causas sociales ayudando a los más desfavorecidos y porque todo lo que tenga que ver con ellos, representa la viva imagen del éxito y de la felicidad “ 😀 ” y en medio de todo este tinglado estás TÚ, consumidor, entretenido y desinformado y ¿por qué tantas molestias para mantenerte en ese estado de inopia (con perdón)? La respuesta quizás ya la sepas y si no, quizás te parezca igual de tétrica que nos pareció a nosotros hace ya algún tiempo cuando la supimos. De lo que se trata es de que no molestes y sobretodo de que no decidas sobre tu futuro, ni sobre el de los tuyos y ni sobre el futuro del Planeta.

Es posible que ya sepas que el 1% de la población mundial es quien domina el Planeta. A este 1% le asiste el 9% de la población mundial que ocupa puestos de poder en sus grandes corporaciones, en bancos y en política. Consumidor, esta élite de personas están decidiendo en estos momentos sobre la vida del 90% de la población mundial a sus espaldas, afectando a temas tan importantes como los Derechos Humanos, la salud pública y el futuro del Planeta. Según los últimos indicios los planes de estas personas no son precisamente el bien común sino más bien todo lo contrario ( si le echáis un vistazo a los links que estamos compartiendo entenderéis el por qué).

Irónicamente todos participamos en la consecución de este maléfico plan con el simple acto de consumir. Ahora bien, qué hay detrás de tu manera de consumir? ¿cuáles son las consecuencias de este acto tan cotidiano? ¿qué ocurriría si consumieras de otra manera? Contestaremos de manera pormenorizada a estas preguntas más adelante pero, lo que sí está claro, es que dependiendo de cómo consumas participas en la creación de un tipo de mundo u otro. Por lo tanto, idealmente deberíamos consumir de manera que acabáramos diseñando un mundo que fuese de hecho un paraíso. Las preguntas son: ¿sabrías hacerlo? ¿Estás dispuesto a ello?

Hasta el próximo post con Amor

 

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