Un secreto de familia


Un producto de Mallorca, un producto de familia  gotas-receta-antigua-mallorcasecretamente guardado que de generación en generación se ha ido empleando durante siglos para curar el resfriado y la gripe.

Muy pocos clientes tienen el teléfono particular de mi amigo Fernando, por ello cuando aquella fría noche de enero sonó su teléfono, él presentía que algo iba mal. Lo descolgó y escuchó la voz de su amigo Jordi diciéndole:

“Fernando, por favor ¿podrías pasar por la granja lo antes posible? Flicka está enferma, muy enferma”
Fernando no quiso esperar a la mañana siguiente. Se vistió, cogió el maletín y se dirigió hacia la granja. Jordi era un buen amigo, era granjero y había trabajado duro toda su vida. Sus únicos hobbies conocidos eran la lectura y los caballos. Jordi poseía una caballería de 11 yeguas y un semental y entonces debía tener 5 potros y varias yeguas estaban preñadas.

Flicka también era amiga o algo parecido 😉 Hacía un año Fernando la ayudó en el nacimiento de su potro. Fue un parto muy difícil, pero al final todo fue bien:) Desde entonces cada vez que iba a la granja, ella se acercaba a saludarle. En ese momento ella estaba de nuevo preñada.

Fernando la examinó con poca luz. El cuadro clínico era claro y preocupante: fiebre elevada, pulmones encharcados, irritación de garganta, tos seca, depresión, congestión nasal. El diagnóstico fue Neumonía.

Le dio un antibiótico, un antiinflamatorio y un espasmolítico bronquial y le dijo a su amigo Jordi que a la mañana siguiente volvería de nuevo a la granja para ver cómo evolucionaba Flicka.

Al día siguiente, sobre las 14:00 horas, Fernando llegó a la granja, había tenido mucho trabajo. Entonces ya con buena luz, nada más salir del coche, pudo ver al resto de caballos y lo que vio, le hizo sentir escalofríos: todos los caballos adultos estaban enfermos con los mismos síntomas que Flicka. Los potros no parecían enfermos, pero estaban muy nerviosos y él supo inmediatamente el por qué: querían mamar y no encontraban nada. Estaban hambrientos.

En primer lugar examinó de nuevo a Flicka y estaba peor que la noche anterior. Después examinó a varias de las otras yeguas y se le fue confirmando su sospecha.
Fernando le dijo a Jordi que pensaba que era un brote de gripe equina. Es una enfermedad seria que, usualmente dura de 2 a 3 semanas. Generalmente hay pocas muertes entre los caballos adultos pero, el porcentaje de potros muertos es elevado, puede alcanzar el 40%. Frecuentemente se dan muchos abortos en yeguas y en algunos caballos, hay secuelas de por vida.

La respuesta de Jordi me sorprendió ya que dijo:
“Fernando, no sabes cómo me tranquiliza tu diagnóstico. Si es gripe, yo sé cómo curarla”.
Fernando se quedó totalmente desconcertado, la gripe no se cura pensó, pero como no quería contrariar a su amigo Jordi, solo se le ocurrió preguntar si él podría ir a ver a los animales pasados unos días, para ver cómo había funcionado su “tratamiento”.

Después de 4 días Fernando volvió a la granja. Saliendo del coche, se dio cuenta rápidamente de que algo había cambiado. Había 2 potros mamando y varios comiendo. Ocasionalmente se oía a alguno toser, pero no mucho. Flicka vino inmediatamente a saludar.

Entonces Jordi apareció con una sonrisa en la cara: “Fernando, ¿viste cómo yo sé curar la gripe?”. Fernando no pudo evitar pensar que él se había equivocado de diagnóstico. Lo que estaba viendo no era posible, la gripe no se cura tan fácilmente. Pero él no quería contrariar a Jordi. Bien Jordi, le dijo Fernando, has ganado la apuesta. ¿Puedes decirme cómo lo has hecho? Solo por unos segundos, la sonrisa de Jordi desapareció de su boca, pero entonces él sonrió de nuevo y le dijo: “Fernando, esto es un secreto de familia, tú no eres de la familia, pero eres un buen amigo y te lo enseñaré, solo te pido que hagas un buen uso de la formula”.
Cuando Fernando abandonó la granja, nunca sospechaba que ese día cambiaría su vida y posiblemente las vidas de millones de personas.

Gracias “Respira”

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