¿En qué consiste un comportamiento ecológico correcto?


 

Producto localHoy compartimos lo que hemos averiguado acerca de lo que es un comportamiento ecológico correcto y como siempre cuando hacemos averiguaciones, la respuesta no cabe en un solo artículo. Así que ya tendremos más oportunidades de ampliar este tema tan importante.

Si nos pusiéramos estrictos y quisiésemos ser completamente ecológicos, técnicamente no deberíamos consumir… ¡nada! Cada gesto que hacemos al consumir hace que ensuciemos primero nuestro entorno y después lo destruyamos ¿por qué? porque al consumir dejamos:

Al contaminar, no sólo lo hacemos en el lugar donde vivimos, lo hacemos en los mares, los acuíferos, el aire y la tierra de todo el Planeta. Lo hacemos cada día a todas horas. Por eso hay gente sabia que nos dice que para tomar decisiones holísticas (decisiones que tienen en cuenta a todos los hermanos que pueblan el Planeta) debemos pensar global y actuar local.

Otra de las consecuencias de no tener un comportamiento ecológico correcto, es que al contaminar destruimos la biodiversidad que hace que nuestro Planeta sea tan especial. La biodiversidad no se refiere solo a la fauna de nuestro planeta, sino también a su flora. La vida se empieza a construir gracias a pequeños microorganismos que con su acción, dan lugar a todo tipo de formas de vida y al mejor entorno posible para que esas formas de vida estén en equilibrio. Al contaminar, lo que hacemos es que ninguna otra forma de vida viva en paz a la vez que promovemos desigualdades en el Planeta y que no se respeten los Derechos Humanos provocando millones de muertes debido a guerras, al hambre o a enfermedades por falta de cosas tan imprescindibles como el acceso a agua potable.

Ya ves que tus gestos cotidianos pueden hacer que se destruyan ecosistemas enteros, se pierda biodiversidad, se contamine el agua, la tierra, el aire y que mueran animales y personas.

Gran variedad de fruta y verduraNosotros cuando nos dimos cuenta de lo mal que estábamos actuando, de verdad que nos llevamos un susto muy grande… y una de las consecuencias de ese momento es esta empresa.

¿Qué debemos hacer para invertir esta tendencia tan destructiva?, ¿no consumir?. Lamentablemente todavía no podemos dejar de consumir debido a la estructura y al funcionamiento que tiene nuestra sociedad… pero sí que podemos consumir menos, sobretodo evitar todo lo “barato” y “gratis” ya que está más que comprobado que todos esos productos salen carísimos al medioambiente, a nuestra salud y a los Derechos Humanos. En cambio es muy importante consumir producto local, no generar residuos o disminuirlos drásticamente (las famosas tres R’s: Reducir, Reutilizar y Reciclar… por ese orden), evitar o intentar no consumir productos que provengan o que tengan que ver con los combustibles fósiles (petróleo, gas, etc). Si conseguimos hacer todo ésto, invertiríamos esta tendencia tan negativa sin lugar a dudas.

Os habréis fijado que si cambiamos los hábitos arriba mencionados, lo siguiente que va ocurrir es que nos daremos cuenta que en adelante deberemos tener una vida muy diferente y en particular, hace que tengamos que modificar el modo en que nos relacionamos con la naturaleza y con el esto de seres vivos. Últimamente nuestras relaciones a menudo se reducen a una simple transacción comercial (o económica) e irónicamente se van vuelto muy “pobres”, es decir: si me enfado con alguien ya no le compraré ésto o aquello, si es el aniversario de alguien le compraré ésto o aquello (si no pensará que no le quiero pero como no le quiero tanto le compraré algo barato y por no quedar mal… ), para poder disfrutar de esta celebración debo comprar ésto o aquello…

Nos gusta mucho el modo en que habla Raphael Fellmer de Forward the Revolution cuando dice que “nos acerquemos al resto de hermanos y les abramos nuestro corazón, que el amor (al contrario que otras cosas) cuando lo sacas crece y cada vez hay más”. También podemos viajar juntos compartiendo gastos por ejemplo en el coche, podemos compartir lo que nos sobra o intercambiarlo por algo que necesitemos. Hacer cosas con nuestras propias manos y el hecho de tener un huerto ecológico o sino, sembrar tus propias plantas aromáticas (o germinar semillas) hace que al experimentar el proceso, te hagas cargo de todo el esfuerzo que conlleva y que, cuando compres algo barato seas capaz de darte cuenta que no te salen las cuentas. En castellano siempre se ha dicho que “nadie da duros a 4 pesetas” y en caso de encontrar algo con ese “precio”, presumíblemente tiene “truco”. Un truco muy destructivo.

Huerto ecológicoSi conseguimos ir cambiando poco a poco nuestros hábitos para bien, sabemos a ciencia cierta que en vez de provocar literalmente muerte y devastación estaremos salvando vidas. Vidas de miles de animales y personas que nunca veremos ni conoceremos pero que al estar todo interrelacionado, les habremos beneficiado. Lo que hagamos aquí, afectará siempre a seres de otros lugares.

Y sobre el consumo, cuando lo hagamos que sea de manera responsable. Consumir productos de calidad hechos con amor y generosidad. Ése Amor y esa generosidad que quedan impregnados en aquello que te llevas y cuando compres algo para hacer un regalo, que sea con todo tu corazón.

Ahora que llegan las fiestas de Navidad, elige productos sanos, de calidad, duraderos y del que se beneficien otros seres tanto en el proceso de producción como en su consumo. No te sepa mal pagar por un trabajo bien hecho 😉 ya que con tu gesto, dejarás atrás una estela de vida, de alegría y de entusiasmo.

Hasta el próximo artículo con Amor.

 

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