La posidonia, fuente de vida de los mares


Hacía tiempo que buscábamos información sobre la trascendencia de la posidonia oceánica, queríamos escribir un artículo sobre su importancia en nuestros mares para aportar conciencia de lo dañino que resulta el maltrato que está sufriendo. Y justo cuando estábamos a punto de escribir este artículo nos hemos llevado una grata sorpresa. Se ha publicado en la web de RTVE un maravilloso y completo artículo con toda esa información, basado en una entrevista a uno de los más prestigiosos científicos a nivel mundial, Carlos Duarte, profesor de Investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA) y que, además, reside la mayor parte de su tiempo en Mallorca.

Posidonia

                                      Posidonea II, de Merche Sanz // CC BY-NC-SA 2.0

Este artículo nos parece un regalo que queremos compartir con todos vosotros, por eso hemos recogido los puntos que creemos más relevantes para que tengáis una primera lectura más ligera del artículo completo que os enlazamos a pie de página.

La posidonia forma uno de los ecosistemas más productivos e importantes para el mantenimiento de la biodiversidad. Muestra de ello es su gran valor ecológico, ya que una hectárea de posidonia tiene la capacidad de convertir tanto dióxido de carbono en oxígeno como cinco hectáreas de selva amazónica (1 hm2 posidonea = 5 hm2 selva). “La posidonia, al contrario de lo que mucha gente piensa, no es un alga, sino una planta superior endémica del mar Mediterráneo. Y es importante para éste por la variedad de especies que alberga y por su capacidad de ‘secuestrar’ carbono y almacenarlo en el fondo marino“, explica Carlos Duarte.

De hecho, un estudio realizado por Duarte en colaboración con otros investigadores del IMEDEA, puso de manifiesto que las praderas de posidonia son capaces de almacenar el doble de carbono que los bosques templados y tropicales del planeta. “Es posiblemente el papel como consumidor de carbono lo que hace que la posidonia tenga un papel vital para el Mediterráneo“, asegura Duarte, quien también alaba la función de la planta a la hora de proteger la costa, ya que atenúa la energía de las olas y favorece la sedimentación, de modo que retienen la arena en la franja litoral, estabiliza los sustratos arenosos y atenúa la erosión costera.

Posidonia

                                                Posidonia oceánica, © Antonio Ramírez

Se trata de la especie más longeva de la biosfera y una de las más productivas. Las praderas de posidonia existentes entre las islas de Ibiza y Formentera, en la zona llamada Parque Natural de Ses Salines, fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco dentro de la denominación Ibiza, Biodiversidad y Cultura en 1999.

Según afirma Duarte, ahora se enfrenta a peligros muy diversos: El fondeo en verano, los vertidos a la costa, el cambio climático y el desconocimiento contribuyen al riesgo que corre la posidonia, porque hace que las administraciones relajen sus medidas y los propios individuos no saben las consecuencias de sus acciones cuando salen a navegar“. Por ello considera que “la educación es fundamental para evitar estas agresiones, los navegantes que conocen la posidonia son más cuidadosos en sus actividades“. Podéis leer aquí el artículo entero.

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